Primer premio Flor natural, Sexta Edición Juegos Florales convocados por ARTCUMA

Salí a pescar metáforas azules
entre arrecifes de aguas infantiles,
donde se petrifican
los recuerdos de los siglos
y mi espíritu lava
sus agudas pesadumbres.
Salí a contemplar tus versos dorados
que el sol escribe sobre las arenas;
y sentí el ronroneo de las caprichosas olas
que acariciaban mi rostro duro,
mis pies cansados.
¡Oh, brisa de los primeros amores!
Mar, vientre de tempranas fantasías,
henchido de palabras pacíficas
y sagradas, seduce a la casta playa
con mágicos olores.
Sí, meced, ondas y espumas canoras,
la cuna de mis tristes alegrías.
Mecedla, mecedla sin reposo,
amigas eternas, noche y día,
hasta que las caracolas marquen la hora.
Regreso a la barca de las memorias;
cazo nubes dulces y sonrosadas,
que corren hacia el refugio
de los acantilados: allí danzan las serenas
gaviotas de mis ensueños.
¿Dónde están, pues, los mares quejumbrosos?
¿Dónde descansan las palmas heridas?
Murallas de cemento, aceros,
vidrios y cortinas ahogan el viento
de los senderos arenosos.
Y cuando el sol iza su bandera de colores,
y la primavera late en los verdes infinitos,
retorno a las entrañas de ese mar enfurecido,
para subir con su lluvia

a la casa de los dioses.

por Aníbal Colón de la Vega, Barranquitas PR