DOS REMOS

Cortejo, cortejo alegro, a veces vivace,
a veces presto, el remero acerca en rítmico
bogar, ya sentimos la fragua mas luego gira
y quedamos sedientos bajo el agua.
Somos remos al destino, paralelas navegantes
del marino camino, casi puedo abrazarte,
casi puedo…… pero en casi me quedo.
Una causa y dos pesares, tú sorbes
mis ansias, yo sorbo tus sueños, tú eres quizás,
yo soy acaso, tú eres voluntad, yo soy empeño;
agiganto mis deseos entre salina espuma,
quisiera sorberte aunque beba todo el mar.
Mudo surco en el agua que las olas enmiendan
mientras platea la luna oceánica senda.
¡Un puerto, un puerto para calmar la fatiga
y fatigar los sentidos! Al llegar rogaremos
porque ancle la barca y una los remos.
¡Un puerto, un puerto solaz y a solas
más allá de las olas nos abrazaremos!
Tal vez, sólo tal vez por unas horas
en la playa dormida, en la arena
serena serás…… y seremos.

junio 2007
Carlos Román Ramírez