Háblame de tu vida, mi viejo,

recuerdos de caminos recorridos,

años verdes en que bailabas

danzas de tu empeño,

apúrate que deseo escucharte,

cuéntame despacio que me pierdo.

Háblame de tu vida, mi viejo,

por quién doblaron las campanas

que aún guardas minutos

de silencio……

acaso hubo sueños muertos,

ríos que no fluyeron a tu puerto,

llena de tu voz mi espacio nuevo.

Cuéntame de tu vida, mi viejo,

senderos que sintieron tus pisadas,

estrellas que supieron tus desvelos,

tus antojos, tus quebrantos,

de la risa y del llanto

de tus ojos……

Déjame encontrarte en la ruta

del recuerdo después que el viento

aparte nuestro tiempo,

apúrate que deseo escucharte,

cuéntame despacio que me pierdo.

                Carlos Román Ramírez