Mientras crecía, escuchaba esta música con frecuencia. Se escuchaba más durante las fiestas navideñas. Aprendí entonces a asociarla con la Navidad. Me imagino que a todos nos debe hacer pasado lo mismo, o así nos lo hicieron creer los medios comunicativos.

No fue hasta que me hice adulta, consciente y de vez en cuando pensante, que me di cuenta que esta música broto con el surgimiento de nuestra identidad, que es algo que nos identifica como puertorriqueños. Es parte de nuestra cultura y debe apreciarse, divulgarse, tocarse y disfrutarse con frecuencia.

La radio y la televisión de Puerto Rico deben ser instrumento para la continuidad de esta tradición. Todos los cantantes, músicos y compositores debería fomentar esta música, aunque no sea la que ellos practican o interpretan. Sabido es que los músicos y compositores no tienen la capacidad de interpretar, tocar o escribir todo tipo de música. Aun así, pienso que los cantantes pueden, de la misma manera que lo hace con otros géneros, incluir en su reportorio o presentaciones canciones o música de los géneros tradicionales puertorriqueños de forma exitosa.

Como puede apreciarse en las escenas de este video, los instrumentos que se usan son por todos conocidos. Diría que son muy comunes. Reconozco que el cuatro es un instrumento que requiere mayores destrezas (yo podría tocarlo, pero solo eso, tocarlo, puesto que no sacaría tono apropiado alguno).

Hay en Puerto Rico muchos músicos excelente que dominan a perfección esos instrumentos. Mis amigos que son músicos pueden hacerlo muy bien. Somos un país de una gran riqueza musical, la  típica, la de ayer y la contemporánea.   Respaldemos la tradición. ¡Que viva la música puertorriqueña!