Rosario de cuentas brillantes
es todo lo que nos queda,
de aquel amor que en su día,
dibujaba en mí; alegría.

Pintaba con paleta vibrante
rosas rojas en mi pecho,
calcaba al revés y al derecho
mi cuerpo como un boceto.

Cantaba yo su canción
de altas y bellas notas;
volaba como gaviota
en aires de tentación.

Todo es recuerdo hoy día
de horas largas y eternas;
tocando su arpa interna
que entonaba para mí; melodía.

©Manases Vega

Arte: Manases Vega