por Dante A. Rodríguez Sosa

Fernando Ibarra (2)
Fernando Ibarra

Recuerdo un suceso ocurrido en 1956. Fernando Ibarra ya trabajaba de policía en nuestro pueblo. Yo tenía 15 años y vino mi hermano Fui con unos primos desde Aibonito a fiestar en Salinas. Como a las 11:00 de la noche, lancé la idea de irnos para Aibonito a comernos unos jueyes que estaban en el corral de Ortiz. Los jueyes eran de mi hermano Edelmiro y hacía más de un mes que estaban enjaulados y muy gordos.

Llegamos al corral, abrimos la jaula y llenamos un saco mientras Edelmiro dormía. Cuando salíamos por el callejón que desembocaba frente al cine Monserrate, entre la farmacia Lugo y la heladería de don Pifo, y justo en el momento en que íbamos a arrancar en el Jeep de mi primo Cachi rumbo a Aibonito, apareció Ibarra y nos dio el alto.

«¿Quiénes son ustedes? ¿De dónde son ustedes?»

Ibarra conocía a mi mamá. Me baje del Jeep y le dije: «Ellos son mis primos de Aibonito y van para allá ahora.»

«Pero están borrachos, no pueden guiar.»

¡Le dije al oficial policíaco que Cachi no bebía! Entonces Ibarra le quitó la llave a Fui y se la dio a Cachi.

«¡Se me van del pueblo ahora mismo!»

Nos montamos más rápido que la luz y fuimos a tener a casa del abuelo en La Sierra de Aibonito. Allí cocinamos los jueyes y nos amanecimos bebiendo y comiendo ese exclusivo manjar costanero.

jueyes1Toda la vida mi hermano Edelmiro me ha increpado por este tortuoso suceso. De hecho; la semana pasada en su oficina estábamos discutiendo unos asuntos legales y de momento trajo a colación este asunto y le dije:…«pero es que eso no tiene nada que ver con lo que estamos hablando.» «Si, pero es que me acordé de momento y no quiero que se te olvide que me debes unos jueyes.»

En ese momento, recordé la bondad de Ibarra al darnos la oportunidad de arrancar e irnos, ante lo que era un caso claro de escalamiento de jueyes.  De hecho, muchos años después, en toda mi vida adulta, le recordé a Ibarra su noble gesto para con unos “jóvenes delincuentes”.

Descanse en paz el amigo Fernando Ibarra. Tremendo ser humano.
Mis condolencias a la familia.
RIP

 © Dante A. Rodríguez Sosa, 2016