Miraba desde acá en la lejanía

Las ágiles palomas de Juaní,

Volando por allá y yo desde aquí

Inmerso entre el dolor y la agonía.

A veces Talas Viejas era así,

Un cántico de amor y de poesía,

Remanso donde nunca la porfía

Regó el amargo sumo de su ají…

De tarde regresaban a sus nidos,

Alegres, bulliciosas, parlanchinas,

Y a ritmo de la noche con sus ruidos

Las ramas afinaban sus sordinas…

Hermoso recordar los tiempos idos

De aquel bello rincón de mi Salinas.

JSC

17/1/2018